Para los caldeos era Nergal, dios temible de la guerra.Fue llamado Ares en toda la mitología griega, el valiente hijo único de Júpiter y Juno, educado por uno de los Titanes, quien le enseñó los ejercicios corporales.Antes de que llegara al mundo, los hombres luchaban sin técnica ni armas adecuadas. Marte dio las tácticas de militarismo, la defensa y el ataque, mejorando la manera de matar. El hierro, que hasta entonces sólo se había utilizado para herramientas, fue usado para hacer lanzas y espadas.Marte luchó con bravura contra los Gigantes, pero los hijos de Aloos le tendieron un trampa y lo tuvieron gimiendo en un calabozo durante 15 meses hasta que Mercurio lo liberó.

Marte, dios de la guerra
Ya en el Olimpo, cortejó a Venus y ella quedó fascinada por su traje de guerrero, las armas, su valor, etc. El cojo esposo de Venus, Vulcano, se quejó a Júpiter y éste decidió que Ares abandonara el cielo por un tiempo. Aquí abajo participó valientemente en la guerra de Troya.
Se representa a Marte como un hombre joven, de feroz mirada y caminar enérgico, con traje de guerra, casco y pecho al descubierto. En su mano derecha tiene una enorme lanza y, en la izquierda, un escudo o un látigo. A sus pies aparece un gallo.
Va en un carro tirado por enérgicos caballos llevados por él mismo o por su hermana Belona. Para sus compañeros del Olimpo, Marte es un insoportable pendenciero.
Belona, diosa de la guerra, prepara el carro de combate a Marte. Ella también participa en las batallas, dando latigazos y aumentando el ánimo de los guerreros. La inseparable compañera de Belona es la Discordía, desterrada del cielo a causa de las continuas disputas y roces que creaba entre los dioses. La figura de esta última se representa con una cabeza llena de serpientes en lugar de cabellos, teniendo en una mano una antorcha y en la otra un puñal.
Marte, en ocasiones, representa la violencia ciega y vacía, sin tener en cuenta ninguna norma moral; y, en otras, es el dominador de los enemigos, el caudillo de los hombres más justos y representante del valor.
Ares favorecía a los pueblos extranjeros, sobre todo a los troyanos y a las amazonas. Pero, a pesar de su fortaleza, Ares no siempre sale airoso del campo de batalla. Atenea lo desarmó para evitar que interviniera en la guerra entre troyanos y aqueos, tumbándolo de una pedrada.
Hércules logró herir en un muslo a Ares y le hizo huir. Y, como ya se dijo, los gigantes le tuvieron un tiempo encerrado.
Pero la mayor humillación la recibió Ares junto a Venus.
Afrodita amaba ardientemente a Marte por su potencia viril.
Ellos dos se unieron a escondidas y por primera vez en la propia casa de Vulcano. Apolo, que los descubrió, se lo contó a Vulcano (Hefesto) y este último, al oír la mala noticia, se dirigió a su fragua. Allí preparó una trampa a los dos amantes, haciendo una red de hilos inquebrantables como tenues hilos de araña. Esta red la dejó colgando sobre su cama matrimonial y luego fingió que se iba de viaje. Entonces Ares, que estaba atento, entró en la casa y se metió en la cama con Afrodita. En ese momento la red les cayó encima dejándoles del todo inmovilizados. Al poco tiempo llegaron los dioses y se rieron de la pareja. Marte, después de esto, convirtió a su mejor escudero, Alektrión, en gallo que le avisara de la llegada del Sol. Venus, al poco, se fue un tiempo a la Tierra avergonzada. De esta unión ilegal nacieron Fobos y Deimos (el Terror y el Temor), los dos angelitos que acompañan siempre a Marte en el campo de la batalla.
Ares tuvo éxito con otras mujeres mortales pero siempre generó hijos bandidos y violentos. En definitiva, los griegos no afinaban demasiado con Ares por su carácter guerrero, pero sí el belicoso pueblo romano.
El ancestro caldeo de Júpiter es Bel-Marduk. Para los griegos era Zeus, el mejor y más grande de los dioses, potente y perfecto; dios de poderío absoluto sobre hombres e inmortales; él es la fuerza símbolo de todas las manifestaciones celestes; potencia soberana que mantiene el orden y la justicia en el mundo e impone la ley moral, etc. Se le representa sentado en un trono de oro y de marfil, con un rayo en su diestra y un cetro de ciprés en la siniestra, mientras un águila de alas desplegadas descansa impasible a sus pies; de larga barba, semidesnudo y con un laurel que lo corona, su aire respira majestad. En su honor los griegos fundaron las olimpiadas en la ciudad de Olimpia.
Vídeo de los dioses de la mitología griega
Júpiter olímpico puede hacer temblar al mundo con el impresionante estrépito del trueno, lanzar rayos y relámpagos e iluminar el universo con su resplandor.
Es el hijo de Rea y Khronos. Su padre había sido advertido por un oráculo de que uno de sus hijos lo destronaría. Así, Cronos quiso burlar su destino devorando a cada uno de sus hijos según salían del vientre de su esposa. Pero Rea, diosa de la Tierra, para salvar a Júpiter, lo parió secretamente de noche y, por la mañana, llevó a Cronos una piedra envuelta en pañales que el dios del tiempo se apresuró a devorar.
Cuando Zeus se hizo mayor, decidió destronar a su cruel padre, simbolizando la lucha del bien contra el mal. Pero, antes de emprender la batalla, fue a tomar consejo de Metis, diosa de la prudencia, la cual le entregó un brebaje que haría que Cronos vomitara los hijos que había devorado. Con ayuda de sus hermanos vueltos a la vida (Neptuno, Plutón, Hestia, Démeter y Hera), Zeus comenzó una lucha contra Cronos y los Titanes que duró diez años. Júpiter tuvo que valerse hasta de la ayuda de los Hecatónquiros (gigantes de cien brazos) y de los Cíclopes (de un solo ojo), que estaban enterrados en los subterráneos del Erebo. La lucha fue tan dura que la Tierra, sacudida, lanzaba enormes ruidos al cielo conmovido y el excelso Olimpo retemblaba desde sus cimientos por la fuerza de la guerra.
Cuando los dioses vencieron, encerraron a los Titanes en una subterránea región pútrida en el extremo de la Tierra, el Tártaro. Neptuno puso sobre sus salidas una puerta para que ningún monstruo escapara. Una vez obtenida la victoria, Zeus dividió el poder, quedándose para sí el cielo y la tierra. A Neptuno le correspondió la soberanía de los océanos y, a Plutón, la del reino subterráneo o infierno.
Pero los comienzos de su reinado fueron turbados por la rebelión de los Gigantes, hombres de colosal estatura. Así, cuando Júpiter regía pacíficamente el mundo, sus monstruosos enemigos decidieron destronarle. En el primer combate que el dios de los dioses tuvo con ellos, Júpiter fue vencido y llamó en su defensa a los demás dioses, pero todos huyeron a Egipto ocultándose lo mejor posible, excepto Baco. Sólo un mortal, Hércules, acudió en ayuda de Zeus y fue entonces cuando los dioses reaccionaron y se decidieron a participar en la lucha. Entonces pudieron vencer a los Gigantes y hundirlos de nuevo en los abismos del Tártaro.
Todavía Júpiter, para conseguir la victoria total, tuvo que vencer a Tifón, siendo apoyado por Hermes y Pan.
Aún imperaba el crimen y la injusticia sobre la Tierra. Todas estas fechorías que acontecían motivaron a Júpiter a enviar el diluvio, que convirtió la Tierra en un mar inmenso, desapareciendo las más altas montañas bajo él. Sólo una cumbre sobresalía: el monte Parnaso, en Beocia.
Sobre este mar enorme flotaba una frágil barca en la cual iban Deucalión y Pirra, esposos fieles y virtuosos. Guiados por una mano protectora tomaron tierra sobre la cima del Parnaso y esperaron a que las aguas bajaran. Entonces fueron a Delfos a consultar al oráculo Temis -diosa de la ley- quien les dijo que poblaran de nuevo la tierra.
Zeus fue muy pródigo en aventuras amorosas, tanto con diosas como con mortales, lo cual da a entender la vitalidad y gusto por el jolgorio que da el planeta, así como su creatividad. Su primera esposa fue Metis, la Prudencia, que tenía enormes conocimientos. Luego fue Temis, la Ley, con quien Zeus procreó a las Horas, que eran el Buen Gobierno, la Justicia y la Paz; y también tuvo de ella a las Moiras, encarnaciones del destino.
Luego se unió a Diones, con quien tuvo a Afrodita; con Eurínome, de quien nacieron las Gracias (la Alegría y la Belleza); con Mnemosina, la Memoria, con quien tuvo a las Musas; y con Leto, madre de Diana y Apolo.
También se casó con Hera (Juno), su hermana, con la cual era terriblemente infiel, pero a la que siempre regresaba.
Sus aventuras con mujeres mortales fueron interminables, engañando a muchas al tomar diversas formas a voluntad: toro, cisne, etc. para poder unirse a ellas.
Se dice que cuando Fidias terminó la estatua de Zeus para el templo de Olimpia, el escultor pidió al dios que le diera su aprobación, lo cual hizo Júpiter lanzando un rayo en el atrio del templo.
Nos sumergimos en el laberinto del tiempo, explorando la teoría de la relatividad de Einstein, las tres dimensiones espaciales, la cuarta dimensión, el presente, el pasado y el futuro, la paradoja de los gemelos…

El laberinto del tiempo
En una famosa carta enviada a la familia de su amigo Besso, poco después de la muerte de este cientfico italiano, Einstein escribió: “Besso se me ha adelantado algo en abandonar este extraño mundo. No tiene la menor importancia. Para nosotros, físicos convencidos, la distinción entre ayer, hoy y mañana no es más que una ilusión”. Aunque la frase pueda parece disparatada, es perfectamente coherente con lo que nuestra física sabe sobre la realidad.
Teoría de la Relatividad
Desde que Einstein formuló su teoría de la Relatividad General, se acepta que el mundo puede ser descrito como un ente de cuatro dimensiones: tres espaciales -largo, ancho y alto, implicadas con una cuarta: el “tiempo” Entre todas configuran el entramado del Universo: el continum espacio tiempo. Y es imposible disociarlas.
La distancia entre dos puntos del espacio sólo existe en función del tiempo necesario para cubrir el recorrido entre ambos.
La paradoja de los gemelos
Cuanto más rápidamente se desplaza un cuerpo más lento transcurre su tiempo, un hecho confirmado en laboratorio con relojes atómicos muy precisos y que ilustra un experimento mental conocido como “la paradoja de los gemelos”. Los dos niños tienen 7 años; uno permanece en su ciudad y el otro parte en un vehículo a una velocidad próxima a la de la luz. Durante este viaje observa algo raro: el paisaje que atraviesa y debería ver a ambos lados, como el que deja atrás, se concentran ante el parabrisas, como si todo se hubiese desplazado en la dirección en que se mueve su vehículo. Al regresar, comprueba en su reloj que el paseo sólo ha durado 2horas y él sigue teniendo 7 años; en cambio, para su gemelo han pasado 65 años y ya es un anciano.
Con el tiempo ocurren fenómenos tan extraños como éste. Depende de la velocidad a la que se desplaza un objeto, transcurriendo más lentamente cuanto mayor es ésta; también en los puntos del Universo en los cuales es mayor la gravedad.
Las 3 dimensiones espaciales
Por otro lado, en el caso de las 3 dimensiones espaciales disponemos de otras tantas direcciones y podemos señalar o recorrer cada una de ellas físicamente, en un sentido u otro -arriba y abajo, adelante y atrás, izquierda y derecha-, pero no es posible hacer lo mismo con esta cuarta. Nadie puede señalar dónde está el pasado ni por qué punto aparecerá el futuro, como tampoco retroceder o adelantar para trasladarse a sus “territorios”. Somos prisioneros del presente. En relación a esta cuarta dimensión estamos en la misma situación en que se encontrarían los habitantes de un universo plano -imagine un espacio bidimensional, que sólo dispusiera de largo y ancho, como el de la imagen inferior-, respecto a la tercera dimensión vertical en que se mueve.
A medida que todo ese universo horizontal se desplazara verticalmente, los seres que habitaran semejante mundo notarían cambios en ellos y en su entorno: en un plano serían mas jóvenes y en otro más viejos. Si fuesen inteligentes, podrían deducir la existencia de una extraña “tercera dimensión” imposible de imaginar el eje vertical en que se mueve todo su mundo e incluso serían capaces de calcularla matemáticamente y definir cómo seria su geometría, como hacemos nosotros con el hiperespacio.
Pero no podrían señalarla, puesto que en la realidad física plana que ellos perciben con sus sentidos no hay “arriba” ni “abajo” y únicamente es posible captar un único plano horizontal en cada momento dado. Tampoco podrían imaginarse cómo serían los objetos en ese “extraño” mundo tridimensional, por falta de experiencia física de lo que significa “altura”. Aunque ellos fueran materialmente seres tridimensionales, su propia conciencia los convertiría en prisioneros de su experiencia bidimensional y se verían planos, tal como nosotros nos percibimos en tres dimensiones, aunque físicamente seamos seres de 4 dimensiones (alto, largo, ancho y tiempo).
Imaginemos la conciencia de estos individuos de nuestro ejemplo como un punto de luz que se mueve a través de los distintos planos en el sentido del eje vertical. Aquel en que se encuentra dicho punto sería el “presente”, que se transformaría en “pasado” cuando lo abandonara y accediera al siguiente. Hasta ser alcanzado, este último sería el “futuro” de dicho universo bidimensional.
Sin embargo, contemplado desde fuera, este cosmos plano se percibe como un volumen estático de 3 dimensiones. Cada ser recorre una linea vertical (tiempo), que se inicia en un plano y acaba en otro distinto. Desde ese punto de vista exterior, todos los puntos por los cuales la vertical corta los planos se ven como una línea continua. En dicha situación, no existe diferencia entre pasado, presente y futuro.
Desde esa perspectiva tridimensional como nos sucede a nosotros, los conceptos mismos de “punto” y “plano” no son más que una abstracción, sin existencia real; es decir, “una ilusión”. Si en un estado alterado de conciencia esos individuos planos accedieran por algunos momentos a la visión vertical, percibirían un plano aún no recorrido (futuro), o ya dejado atrás (pasado). Y entonces hablarían de “precognición” o de “retrocognición”.
Algo semejante nos ocurre a nosotros. Para un observador exterior al continum espacio tiempo, seríamos seres desplegados en 4 dimensiones que físicamente sólo perciben 3. Pero él tendría ante sus ojos un escenario estático de 4 dimensio-nes, en el cual coexisten simultáneamente todos los momentos de nuestra existencia, desde el nacimiento a la muerte. Ante semejante observador, la película de nuestra vida estaría contenida en un único cuadro tetradimensional. Para dicha inteligencia, el niño que fuimos resultaría tan real y “presente” como el anciano que seremos. Con la misma mirada abarcaría toda la evolución del Universo y él mismo sería “Alfa y Omega”. Para nosotros esto significa que, a pesar de no poder indicar dónde -ni de imaginar cómo es posible-, todos los instantes de nuestra vida coexisten simultáneamente en la cuarta dimensión.
En Babilonia se le conoció por Belus. Para los griegos era Kronos, el tiempo, hijo más joven de Urano y de Gea. Titán y Saturno eran hermanos y, el primero, como primogénito de la familia pretendía reinar. Pero Gea, que prefería a Saturno, convenció a Titán para que renunciara a la corona a favor de Saturno, a condición de que este último matara a sus propios hijos. Así, la realeza volvería a caer con el tiempo en manos de los Titanes.

Dios Saturno
Saturno aceptó también y ayudó a su madre a vengarse de Urano, quien había arrojado al Tártaro a sus hijos, los Cíclopes y los Hecatónquiros, además de encerrar a los Titanes. Gea, que no admitía esto, forjó una enorme hoz y la ofreció a aquel de sus hijos que fuera capaz de matar a Urano. Sólo Saturno se envalentonó e hizo caso a su madre, la cual le instruyó en la forma de llevar a cabo el acto.
Al fin llegó Urano, quien ardiente de amor se acercó a Gea para abrazarla y así se tendió sobre ella. Pero Saturno desde su emboscada cogió la hoz con la mano derecha y cortó a su padre en un momento los órganos genitales, arrojándolos sobre su espalda. Tras haber matado a su padre, Cronos se apropió del cielo y se casó con su propia hermana, Rea o Cibeles.
Titán, su hermano, descubrió que el niño Zeus o Júpiter vivía, a pesar de que los sacerdotes que le cuidaban disimulaban su llanto con música y ruido de armas. Titán, temeroso de no conseguir el trono, luchó contra Saturno, lo venció y lo hizo prisionero.
Júpiter, ya adolescente, veía con dolor la esclavitud de su padre y decidió liberarle. Juntó un ejército y echó a los Titanes del Olimpo haciendo que Saturno gobernara otra vez. Pero Cronos estaba amargado, ya que la profecía decía que un hijo le quitaría el poder y, él, temía de la enorme valía de su joven hijo Zeus. Llegó así a poner emboscadas a su descendiente, quien las venció. De ese modo, Júpiter, después de fracasar en su buena voluntad de reconciliación (con el mal), decidió derrocar a su padre. Lo expulsó del cielo y se erigió para siempre en monarca del Empíreo.
Saturno, destronado, fue a ocultar su derrota a Italia junto al rey Jano, quien le acogió muy bien y le ofreció compartir su reino. Saturno, agradecido y arrepentido, se dedicó a civilizar el Lacio, reino de Jano, enseñando a sus toscos habitantes varias artes prácticas, ayudado por su esposa. Allí, promovió el bienestar del país y enseñó la agricultura, simbolizando la faceta benefactora del astro.
Los romanos le dedicaron el día sábado y las fiestas saturnales, sobre el 22 de diciembre. Durante tres días los esclavos ocupaban el lugar de los señores y viceversa, además de que todas las actividades se suspendían, excepto las culinarias y las diversiones.
Saturno es la fuerza irresistible del destino y el tiempo.
Se le representa como un viejo vigoroso de larga barba y cabeza calva. Va armado con guadaña en la mano derecha, mientras que en la izquierda sostiene un reloj de arena.
Efectivamente no ha habido cultura a lo largo de los siglos que no haya utilizado el incienso para sus ritos y celebraciones religiosas y mágicas. En un principio empezaron a utilizarse en las purificaciones, pero al comprobar que el humo provocaba una especie de frenesí, su uso se extendió también a las celebraciones de los cultos.
Durante ese estado de ánimo se sentían más receptivos y con una capacidad mayor para adentrarse en los secretos del Universo y así entrar en comunicación con los dioses para solicitar de ellos favores.

Incienso milenario
De esta manera el incienso pasó a ser un elemento fundamental en todos los rituales de todas las culturas del mundo y se utiliza desde los tiempos más remotos, tal vez desde que el hombre al quemar en el fuego ciertas cortezas de árboles y plantas descubrió que emitían un olor agradable. Parece ser que ya en el año 1.530 antes de Cristo los egipcios lo utilizaban pues se le menciona en una tableta grabada colocada en la esfinge en Gizeh. Según se cuenta los egipcios eran unos auténticos maestros en la preparación de inciensos y los primeros en emplearlo. Su famoso “Kifi” era un incienso cuya formula era secreta y sólo conocida por unos cuantos privilegiados.
Pero no sólo ellos lo utilizaron, también fue de uso común en los ritos de los primitivos judíos y entre los romanos. Los cristianos lo adoptaron para su culto aunque al principio mostraron una gran aversión hacia él dado que se utilizaba en ritos paganos. Sin embargo fue uno de los presentes que los tres Reyes Magos de Oriente llevaron a Jesús, según se cita en el Nuevo Testamento. Para los budistas el incienso tiene una fascinación especial y ocupa un lugar muy destacado en sus vidas. Los tibetanos extienden su uso a los actos sociales y sus inciensos son unos de los mejores que se pueden adquirir en la actualidad por su excelente calidad y pureza. Japón también es un gran productor de excelentes inciensos como la India, China, Cuba, Mejico o Tailandia.
Otras veces sus usos han sido más pragmáticos. Durante la Edad Media el Botafumeiro de la Catedral de Santiago de Compostela se utilizaba para perfumar el ambiente contrarrestando el mal olor que despedían los peregrinos que se concentraban allí después de haber realizado el Camino de Santiago en una época donde las condiciones higiénicas nada tenían que ver con las que existen en la actualidad. Durante la epidemia de peste que asoló Europa a mediados del siglo XIV se utilizó mucho la quema de incienso en el interior de las casas para purificar el aire que consideraban infectado y nocivo. Incluso fue utilizado durante la antigüedad como método anticonceptivo. Ya Aristóteles recomendaba una mezcla de incienso, cedro y aceite de oliva para impedir el embarazo. También se quemaba incienso durante los exorcismos para contrarrestar los hedores nauseabundos que emitía el demonio cuando se manifestaba.
La resina es una sustancia orgánica, líquida y pegajosa de color amarillo o amarillo-pardo que segregan muchas plantas. En contacto con el aire se endurecen adoptando un aspecto amorfo y brillante y cuando se queman despiden un humo de olor muy aromático. Son solubles en alcohol, éter y otros disolventes orgánicos, pero no lo son en agua. Existe una gran variedad de ellas y dependiendo de sus características pueden ser duras, oleorresinas y gomorresinas. Las resinas duras son quebradizas como el vidrio y brillantes. Entre ellas se encuentra el ámbar, el copal, el lentisco y la sandáraca. Las oleorresinas son semisólidas, amorfas y pegajosas y contienen aceites esenciales. Son oleorresinas la sangre de drago, el bálsamo de copaiba y la trementina. Y por último están las gomorresinas que contienen gomas y entre ellas están la mirra, el gálbano, la benzoína, la asafética, y el incienso.
Posiblemente es el incienso la resina aromática más popular y la más solicitada. Originariamente es una goma resinosa que se obtiene de un árbol de Etiopía llamado Olíbano. Sin embargo lo que hoy podemos encontrar en los comercios y a lo que se denomina comúnmente como “incienso” es realmente una mezcla de Olíbano y otras resinas, esencias y aceites. Podemos encontrar incienso en combinación con resinas como la mirra, la canela, el sándalo, el almizcle, el ámbar; con esencias de benjuí, de cedro, de avellana, de romero, etc, y aceites de rosa, de anís, de tomillo, etc. Por este motivo no existe un “único incienso” sino una gran variedad de ellos con aromas y propiedades diferentes dependiendo de los ingredientes que lleve la mezcla.
En la actualidad existen una gran variedad de inciensos en muchos tipos de comercios y en mercadillos. Unos más baratos y otros más caros, en forma de grano o de varillas. Sin embargo es recomendable tener una cierta precaución a la hora de comprarlos pues existen muchos de ellos, de muy mala calidad, que pueden resultar tóxicos al haberles añadido otras sustancias que permiten una fácil combustión. Lo más adecuado es adquirirlos en establecimientos o tiendas esotéricas donde nos aseguren su calidad y su inocuidad.
Suelen quemarse en recipientes especiales, pebeteros o incensarios en el caso de los inciensos en grano, y en tablillas especiales en el caso del incienso en varillas. Las varillas no revisten ninguna dificultad, posiblemente es la forma más cómoda de quemar incienso, sólo tenemos que sujetar la varilla en una tablita especial y prenderle fuego con la llama de una cerilla o mechero. En el caso del incienso en grano se queman sobre carbón vegetal que previamente hemos incendiado en el pebetero o incensiario. En cualquiera de los casos el incienso al arder produce un humo aromático con unos usos y propiedades de los que nos da buena cuenta la Historia.
Cómo influye el incienso en las prácticas mágicas
Desde la más remota antigüedad hasta nuestros días el incienso ha estado y sigue presente en multitud de celebraciones y cultos y es un ingrediente que no sólo acompaña a los rituales religiosos sino también a aquellos eventos más cotidianos y, por supuesto, allí donde la magia quiere hacer acto de presencia. Hoy se utiliza porque es un medio que nos permite alcanzar un estado elevado de conciencia necesario para realizar las prácticas mágicas. La suma del incienso junto con otros elementos hace que lleguemos a ese estado y que el ritual tenga éxito.
El incienso facilita la concentración y la meditación individual o de un grupo, crea un ambiente placentero en nuestras casas o en nuestro trabajo liberándonos de energías negativas, atrae la energía positiva y purifica el entorno y a las personas librándonos de las malas influencias, concentra las fuerzas y las dirige hacia el objetivo que nos hemos propuesto siendo capaz de ayudarnos a conseguir lo que en un determinado momento deseamos. Perfuma, relaja y armoniza la mente. En definitiva, el incienso es otro regalo que la Naturaleza nos hace. Es un ingrediente más para que nuestras prácticas mágicas se consumen con éxito.
Es una de las deidades más antiguas y que fue adorada por todos aquellos pueblos de la Antigüedad. Entre los babilonios se llamaba Ishtar. Venus es la diosa de triunfante belleza y encarnación del amor, llamada Afrodita por los griegos e hija de Júpiter y de Dionea.Hay dos versiones referentes al nacimiento de Venus, que se interpretan como dos diferentes formas de que nazca el amor.

La diosa Venus
Una de las dos historias cuenta que, en una mañana de primavera, una enorme concha marina se mecía dulcemente en las aguas del Mediterráneo. Chocó con las costas de Citerea (una isla), se abrió y de dentro surgió Venus provista de todos los encantos. De allí fue llevada al Olimpo en un carro excepcional, en donde las Risas, las Gracias y los Juegos formaron su cortejo.
La otra versión dice que Venus nació de la mutilación que Saturno hizo a su padre en los genitales al derrocarle. La sangre de ese acto violento cayó sobre el mar, se mezcló con la espuma y de ella nació la diosa. Es el símbolo de la prueba sexual que la materia (Saturno) pone al ideal (Urano), naciendo después el amor más puro (Venus) como resultado de este sacrificio.
De cualquier forma, la diosa del amor con su mágico cinturón hizo estragos entre los dioses del Olimpo cuando estos la conocieron, hasta tal punto que todos querían hacerla su esposa. Júpiter decretó que Venus se casara con Vulcano, el herrero, que acababa de inventar el rayo con el que el señor del Olimpo pudo vencer a los gigantes.
Aquí obtenemos la moraleja de que, a pesar de tener todos los encantos físicos, no siempre la venusina consigue lo que quiere.
Pero Venus, diosa frívola y sensual, enfadada por tener de marido a un cojo sucio y bruto, no se caracterizó precisamente por su fidelidad. Ella fue alegrada por muchos dioses que la hicieron olvidar sus penas: Marte, Mercurio, Poseidón, etc.
Cupido o el Amor, hijo de Venus, es bien conocido por su maligno arte de lanzar los dardos de la pasión a los hombres.
Uno de los más famosos episodios en los que intervino Venus fue el del “juicio de Paris” o “la manzana de la discordia”.
Esto aconteció cuando las más grandes diosas del Olimpo (Juno y Atenea), celosas de Afrodita, quisieron quitarle el premio de la más hermosa en unas bodas a las que asistían todas ellas.
Ante todos los dioses que se encontraban en la fiesta, Eride, enfadada por no haber sido invitada, tiró al centro de la sala una manzana de oro con esta frase inscrita: “para la más hermosa”. Como las tres diosas decían que la manzana era suya, Zeus ordenó que fuera un mortal, Paris, quien decidiera.
Una tras otra, las tres diosas trataron de chantajearle: Juno le prometió el gobierno de toda Asia, Atenea le aseguró la victoria en todos los combates y, Afrodita, se limitó a soltar los broches de su cinturón y mostrar la divina belleza de su cuerpo, a la vez que prometía a Paris el amor de la más bella mortal, Helena. Paris adjudicó la manzana a Afrodita.
A la popular diosa del amor se le representa a veces sentada en un carro tirado por palomos, cisnes o pájaros con una corona de rosas y mirto circundando sus cabellos.
Ella tiene un temperamento vivaz, necesita el aire, el movimiento y el ejercicio. Sus poderes son variados: favorece el amor de los esposos, la fecundidad, las uniones ilegítimas, los placeres y, a veces, los excesos y los vicios.
Dependiendo de los resultados que queremos obtener en nuestras prácticas mágicas utilizaremos un tipo determinado de incienso o una combinación de varios. Hay muchos tipos de inciensos y resinas, y también distintos usos mágicos: existen inciensos en polvo, en grano, en lágrima o en forma de líquido resinoide. La quema de cada uno de ellos también es diferente. Cuando los inciensos son secos como los que tienen forma de grano, polvo, o lágrimas se queman con carbón, pero si la presentación es líquida resinoide la mejor forma de quemarlo es con una vela.
Copal
Es una resina que se extrae por exudación de las plantas de copal. Su origen es americano y fue muy utilizada como incienso por los mejicanos de la antigüedad durante las ceremonias que se celebraban en los templos. Es una de las resinas más utilizadas actualmente en Sudamérica. Muy apreciada en los trabajos de magia. Es del color del ámbar, pero carece de olor por lo que es muy recomendable para utilizarla mezclada con esencias y aceites aromáticos.
Usos mágicos
Protección Limpieza de personas y lugares. Potencia los rituales para que sean eficaces.
Mirra
Es una gomorresina aromática compuesta por goma, resina y el aceite esencial mirrol, que es quien aporta el aroma característico. La de mejor calidad procede de un árbol nativo de África y Arabia. En la antigüedad se utilizó mucho para la elaboración de inciensos, perfumes y ungüentos. Fue uno de los regalos que los tres Reyes Magos de Oriente ofrecieron a Jesús cuando nació, según relata la Biblia. Además de sus usos mágicos, se utiliza mucho como estimulante, tónico y antiséptico bucal.
Usos mágicos:
Protección. Meditación. Limpieza de personas y lugares. Potencia los rituales. Contra el mal de ojo, los hechizos y la brujería. Aleja energías negativas y malos espíritus.
Benjuí y estoraque
Son resinas aromáticas que se extraen de algunas especies vegetales del género Styrax. En el continente americano estos vegetales reciben el nombre de estoraque, mientras que en Asia le denominan benjuí. Esencialmente son iguales.
Usos mágicos:
Purificación. Prosperidad. Paz. Favorece la prosperidad material y comercial. Estimula la creatividad empresarial. Desarrolla las cualidades intelectuales. Aumenta la comprensión. Desarrolla la intuición. Ayuda a la estabilidad emocional. Para defenderse de la brujería y los hechizos.
Incienso puro u Olíbano
Goma resinosa de color amarillo o rojizo y olor muy aromático al arder. La produce un árbol de Etiopía llamado Olíbano. El producto que hoy encontramos en los comercios y al que denominamos comúnmente como “incienso” puede estar formado sólo por incienso puro o ser una mezcla de una o varias resinas que pueden contener, además, esencias y aceites. Se ha utilizado y se utiliza en muchas ceremonias religiosas. Fue muy apreciado por nuestros antepasados quienes lo utilizaban para embalsamar a los muertos.
Usos mágicos
Purificación. Protección. Limpia el ambiente de energías negativas. Promueve y acelera los estados de meditación. Nos conecta con las vibraciones altas. Otorga energía personal. Muy adecuado para rituales de adoración y evolución.
Ruda
La ruda es un arbusto muy aromático que desprende un olor muy particular. Originaria de los países mediterráneos orientales y de Asia Menor. Se utiliza como incienso pero en realidad es su esencia, extraída de las hojas, la que al mezclarla con otro tipo de resinas sin olor proporciona ese perfume tan característico.
Usos mágicos
Protección. Protección en los rituales mágicos. Absorbe las energías negativas. Rompe los hechizos. Para defenderse contra el mal de ojo, los hechizos y la magia negra. Aumenta el control mental.
Ámbar
Resina fosilizada de color amarillento, anaranjado, marrón, rojo, azul, verde, o simplemente transparente, que procede de pinos prehistóricos ya desaparecidos. La resina de aquellos grandes bosques resbaló y se depositó en la tierra donde quedó enterrada. Con el paso del tiempo se endureció y se transformó en la sustancia que hoy se conoce como ámbar. Cuando se quema emite un olor penetrante muy agradable. El ámbar se utiliza también en joyería y en la elaboración de amuletos protectores.
Usos mágicos
Prosperidad. Mejora las situaciones en general. Cambia las energías negativas por positivas. Para conseguir serenidad. Potencia la atracción de la persona que deseamos y asegura su fidelidad. Elimina obstáculos, roces, resentimientos y rencores de las personas con las que convivimos.
Gálbano
Resina muy aromática de color gris amarillento. Procede de una planta de la familia de las umbelíferas como Férula galbaniflua y otras especies espontáneas en Siria. Goza de un aroma muy fuerte y penetrante por lo que se recomienda su uso moderado en rituales o en otras mezclas.
Usos mágicos
Afrodisíaco. Útil cuando queremos atraer al ser amado. Para dominar en el amor. Muy apropiado como estimulante en general.
Almáciga
Resina aromática que se obtiene de las ramas de un arbusto llamado “lentisco” que crece en toda la región mediterránea. Representa a la pureza por su aspecto en granos blancos y transparentes.
Usos mágicos
Purificación y limpieza de personas y lugares. Muy buena para entrar en contacto con seres superiores. Ayuda a la elevación espiritual.
Resina de pino
La resina que se obtiene de los pinos es una sustancia excelente para aromatizar y purificar personas y ambientes. En magia se utiliza sobre todo para:
Usos mágicos
Realizar exorcismos. Potenciar negocios. Purifica personas y ambientes.
Goma arábiga y tragacanto
La Goma Arábiga, amarillenta y casi transparente, se extrae de algunas acacias muy abundantes en Arabia. También el Tragacanto es una goma. De color blanquecino, se extrae del tronco y de las ramas de ciertos arbustos que crecen en Persia y Asia Menor. Estas dos resinas son inodoras. Esta característica es una gran ventaja a la hora de realizar mezclas pues absorben el aroma, las propiedades y las energías de los aceites que hemos elegido en la combinación. Sus usos mágicos, por lo tanto, están relacionados con las propiedades de los aceites que hemos empleado.
Incienso universal
Al incienso universal le podemos llamar “el de los mil usos”, ya que es apropiado para cualquier tipo de ritual. Está formado por una mezcla de los siguientes inciensos: resina de pino, copal, estoraque, mirra, benjuí y olíbano. Le podemos añadir también áloe y alcanfor por tratarse de dos plantas medicinales. El áloe es un género de plantas que comprende más de 200 especies, la mayoría procedentes del sur de África. El jugo resinoso y amargo que se extrae de sus hojas carnosas se utiliza en medicina para curar heridas, picaduras, para la piel seca, la congestión bronquial, etc. El alcanfor es un sólido blanco, cristalino y de olor muy penetrante que se obtiene de las ramas del árbol del mismo nombre. Se utiliza en ungüentos por sus cualidades antisépticas y anestésicas. Cuando tenemos los ocho ingredientes los convertimos en polvo y los mezclamos bien. Este es un completo y excelente incienso que podemos tener en casa para todas las ocasiones en las que tengamos que realizar un ritual con cualquier propósito
Hijo de Cronos y de Rea, hermano de Zeus y de Hades. Poseidón vive en un maravilloso palacio en el fondo del mar (subconsciente) cerca de la costa. Cuando Neptuno sale de allí, lo hace montado en un lujoso carro tirado por delfines.
A su paso es anunciado por los Tritones, los cuales hacen sonar una concha que se escucha por doquier. Con el tridente tiene el poder sobre los peces, los monstruos marinos, los maremotos, las tormentas (sentimentales, psíquicas…) en el mar, etc.
Su corte la forman Tritones, Nereidas, Náyades, etc.

Dios Neptuno
En su juventud, Poseidón había tramado junto a Atenea y Juno una conspiración contra Júpiter. Este le arrojó del Olimpo y le relegó a la condición de simple mortal durante un año. En la tierra ayudó a Lamedón a levantar los muros de Troya, participando en la construcción de fuertes diques que contuvieran la furia de las olas.
Reconciliado con su hermano, Neptuno gobernó con esmero el reino que se le había confiado: los mares y los océanos. Quiso casarse con Anfítrife, ninfa muy bella hija de Océano. El padre aceptó la propuesta de Neptuno, pero su hija lo vio repugnante por su aspecto: formas carnosas, barba viscosa, desordenada melena, etc. Sólo la habilidad y la elocuencia de uno de sus delfines pudo convencer a la ninfa y, al fin, el matrimonio se realizó.
De su esposa legítima no tuvo hijos, pero sí de otras mujeres, tanto diosas como mortales. No dudó hasta de unirse a la horrible Medusa. Sus hijos fueron monstruosos, simbolizando las fuerzas negativas que puede desplegar el planeta.
Platón nos dice que Poseidón tenía en la Atlántida un templo en el que había una representación suya, en la cual estaba en un carro tirado por caballos marinos y rodeado de cien Nereidas montadas en delfines.
Todos los 21 de Marzo el Sol se encuentra a 0º del signo del Carnero aun cuando, con respecto al fondo fijo de las constelaciones, este punto vaya retrocediendo muy despacio.
Pero siempre el 21 de Marzo el Sol está a 0º del Carnero porque este punto (equinoccio de primavera para el hemisferio N), precisamente, se define como el lugar de corte del Sol con el ecuador celeste, aunque este último vaya retrocediendo en la eclíptica. El pequeño retroceso del punto equinoccial no influye en la duración del año, pues ya está implícito en él.

Era de Acuario
Tampoco modifica las estaciones, debido a que el comienzo de la primavera (hemisferio N) se produce con la llegada del Sol al ecuador celeste, no importando en esto para nada que detrás del punto vernal, en el cielo, haya tal o cual constelación.
Sin embargo, para la Cosmobiología sí tiene una gran trascendencia este hecho. El 21 de Marzo el Sol siempre llega a los 0º del Carnero para los dos hemisferios, aun cuando en el N se inicia la primavera y en el S el otoño. Este punto (Oº del Carnero) es una posición astrológica de una gran fuerza para el Sol.
Las Eras Astrológicas se generan a partir de la constelación real en el cielo que el Sol tiene tras de sí el 21 de Marzo, estando a 0º del signo del Carnero. Las Eras astrológicas se van sucediendo en sentido contrario al normal del zodíaco (Géminis, Taurus, Aries, Piscis, etc.), ya que se trata de una precesión o retrogradación del punto vernal sobre la eclíptica (círculo fijo).
Actualmente, el Sol tiene detrás de sí el 21 de marzo (0º del Carnero) al último grado de la constelación de Aquarius, por lo que la Tierra se encuentra ya en la Era de Aquarius y ha salido del grado cero de Piscis. En esa fecha, la Tierra se coloca en línea con el Sol y con el grupo estelar de Aquarius, recibiendo así nuestro planeta una poderosísima energía que ya está cambiando la dirección de la existencia humana.
Ya sabemos que la longitud de las constelaciones es variable y, por tanto, la de las Eras astrológicas. De todas formas, es conveniente saber cuál sería la duración medía de una Era en el supuesto de que tuviera 30º:
- 25.920 años son 360º de retrogradación.
- 2.160 años son 30º de retrogradación.
- 72 años son 1º de retrogradación.
El Sol se colocó por primera vez dentro de la constelación de Aquarius el 21 de Marzo de 1948, momento en el cual la era de Piscis tocó a su fin. De todos modos, las eras astrológicas no están cortadas como una tarta con cuchillo y tenedor, sino que sus influencias se interpenetran cuando termina una y empieza la otra.
Para muchos astrólogos la era de Aquarius no ha empezado, pues ellos confunden las constelaciones con los signos y consideran que éstas tienen 30º. Por otro lado, las longitudes de las constelaciones varían dependiendo del sistema de coordenadas que se use. El planisferio que se incluye en este libro, por ejemplo, no sirve para hacer las medidas de las constelaciones, pues está dividido en cuadrantes que tienen como referencia al ecuador celeste y a los polos celestes. Se debe usar una carta de constelaciones que divida al cielo en cuadrantes partiendo de la eclíptica hasta los dos “polos” del eje eclíptico. Es decir, las constelaciones se han de medir con una esfera celeste que tenga como “ecuador” a la eclíptica. Si se hiciera sobre la base del ecuador celeste, las constelaciones variarían de longitud con el tiempo, ya que este último círculo es móvil.
Se ha de considerar que hay constelaciones que se montan unas sobre las otras en sus bordes por lo que, a efectos de eras astrológicas, se puede decir que cuando el punto vernal transita por esas zonas, la Tierra se encuentra bajo la fuerza cosmohistórica de dos constelaciones. Por el contrario, en ciertos tramos de la eclíptica, en los límites entre dos constelaciones, queda un espacio al que no llega ninguno de los dos grupos astrales. En este último caso el planeta Tierra pasa por una “transición de era vacía” y no “bipolar”, como en el primer caso. Se puede mencionar un tercer tipo de transición de era que es aquél en que, casi inmediatamente después de salir de la constelación anterior, el punto vernal se introduce en la siguiente (“transición rápida o inmediata”) Aparte de todo esto, se ha de estudiar siempre la constelación opuesta a la que marca la era. Como ya se ha dado a entender, si el Sol apunta el 21 de marzo visto desde la Tierra a la constelación de la era, la Tierra observada desde el Sol señala en ese mismo momento a la constelación opuesta a la primera.Por otro lado, es importante saber que las eras astrológicas pueden ser positivas o negativas en correspondencia con la clasificación de los signos zodiacales que se estudió ya en el apartado correspondiente.
Las eras positivas son Leo, Géminis, Aries, Aquarius, etc. y, las negativas, Cáncer, Taurus, Piscis, etc. Ahora podemos dar unas notas acerca de las últimas eras cosmohistóricas, con la aproximación no real de que tienen 2.160 años cada una, aun cuando sabemos que sus longitudes varían mucho.
* 10.800 a.J.C – 8.640 a.J.C. APROX.: ERA DE LEO.
De acuerdo con la enseñanza esotérica, hace 13.000 años aproximadamente (mitad de la ronda zodiacal) se produjo la destrucción de la Atlántida. La raza humana se infló de orgullo y mal utilizó los conocimientos técnicos que poseía (Aquarius está en oposición a Leo), provocando la propia caída de su civilización. El hombre tuvo que desencadenar después una nueva lucha contra los elementos naturales, en muchos casos prácticamente desde un estado semiprimitivo y traumático. Sólo los prudentes se escaparon del cataclismo y ocuparon las esplendorosas civilizaciones que eran colonias atlantes: sudamericana, egipcia, etc.
* 8.640 a.J.C. – 6.480 a.J.C. APROX.: ERA DE CÁNCER.
Corresponde al auge de las sociedades matriarcales, del culto a la feminidad y de la adoración mística de la mujer como procreadora de la vida.
En oposición a Cáncer se encuentra Capricornus, que se relaciona con la veneración a los ancianos, la construcción de viviendas, la agricultura y el comienzo del sedentarismo.
* 6.480 a.J.C. – 4.320 a. J.C. APROX.: ERA DE GÉMINIS.
La humanidad empieza a desarrollar sus capacidades intelectuales con la aparición de los primeros sistemas de escritura. A la vez, la invención de la rueda y de otros sistemas de transporte, se producen bajo la influencia geminiana.
El mito de Adán y Eva se refiere en realidad a una cultura que podemos llamar adámica y no al primer hombre o a la primera mujer.
Sagitarius, la constelación opuesta, podría interpretarse como el inicio de la filosofía y de los ideales en el ser humano.
* 4.320 a.J.C. – 2.160 a.J.C. APROX.: ERA DE TAURUS.
El hombre concibe a la divinidad como un Toro, macho en occidente (Buey Apis en Egipto) y vaca sagrada en la India.
Las culturas mediterráneas de esta época han dejado numerosísimos restos artísticos y leyendas que tienen como motivo central al toro sagrado.
El arte egipcio está pensado según las cualidades de la influencia de Taurus: solidez, perdurabilidad, etc., como en el caso de las pirámides; pero, a la vez, la constelación opuesta, Escorpius, combina con dichas características las de la preocupación y reflexión en torno a la muerte física y la vida post-mortem: embalsamamiento, cámaras sepulcrales, etc.
Las salvajes y primitivas corridas de toros que todavía se hacen en algunos países son una deformación de los juegos que con estos animales realizaban algunas civilizaciones como la cretense.
En la decadencia de la Era de Taurus predominó un materialismo posesivo que llevó a sus culturas a la destrucción. Como aspecto beneficioso de la era, se establecieron intercambios comerciales mediante diferentes monedas.
Al final de la Era, Moisés prohibió adorar al becerro de oro (Taurus) y comenzó el mito del cordero pascual (Aries).
* 2.160 a. J.C. al año 0 APROX.: ERA DE ARIES.
La época ariana se caracterizó por la belicosidad y el desarrollo de las técnicas militares, los ejércitos y, en definitiva, el cómo matar mejor. Los pueblos de esta era (griegos, romanos, arios, etc.) alternaron el deporte agresivo de la guerra con una refinada calidad cultural y artística, siendo este último término propio de la constelación opuesta a Aries: Libra.
El arte fue mucho más estilizado y fino, como corresponde a la fuerza venusina de Libra, diferente a la que tiene Venus (planeta de la estética) en Taurus.
Bajo la influencia libriana está también el derecho romano, gran código jurídico que pretendió armonizar las relaciones humanas mediante leyes.
Como polaridad encontramos las leyes divinas expresadas por Moisés en el monte Sinaí: las tablas de la ley.
* Año 0 a 1.948: ERA DE PISCIS.
Aquí especificamos exactamente la fecha de finalización de la era, pues es un acontecimiento especialmente importante para nuestra civilización.
Con Jesucristo se cierra la época ariana y se plasma sobre la Tierra el símbolo de Piscis. Los primeros cristianos tenían como símbolo a dos pececitos colocados uno en sentido contrario del otro, lo que representa la contradicción y oposición entre ciencia y religión, hombre y mujer, occidente y oriente, materialismo y espiritualismo, etc.
La multiplicación de los peces y los panes simboliza la propagación de la enseñanza de Piscis y Virgo. Esta última constelación está representada por una mujer con una espiga de trigo en la mano y, de ahí, el pan, elaboración de los frutos de la madre virgen naturaleza.
Por otro lado, el símbolo de la virginidad de la madre del Cristo, símbolo presente en muchas religiones, adquirió especial importancia en el período cósmico pisciano.
Neptuno, planeta regente de Piscis, dio tanto la abundancia creativa artística como la superstición de la “noche de mil años”: la Edad Medía.
* AÑO 1948 d.J.C. a 4.320 d. J.C. APROX.: ERA DE AQUARIUS.
Mucho se ha hablado del fin del mundo para esta época, tanto desde la perspectiva profética como de la puramente especulativa. La verdadera enseñanza secreta no es el fin del planeta Tierra, el cual está sólo en la mitad de su vida (4.500 millones de años), sino de la terminación de una forma de pensar y de vivir. Los “cosmocatastrofistas televisionarios” todavía esperan fuegos artificiales, pero no se percatan de que el “fin del mundo” o, mejor, uno de sus signos, han sido las dos abominables guerras mundiales, la segunda de las cuales acabó en 1.945, tres años antes del comienzo de la era de Aquarius.
La fundación de la O.N.U. en 1.950, la declaración de los derechos humanos y los tímidos intentos de acercamiento de los pueblos son otras señales importantes.
La intensa problemática mundial actual corresponde a la necesidad de la limpieza del “lastre” que carga la humanidad, lo cual se denota en la agonía cada vez más acusada de los comportamientos caducos y de tendencia involutiva.
Si en la era de PISCIS la palabra clave fue YO CREO, en la era de AQUARIUS es YO SE. Urano, regente de la era y de la técnica moderna, simboliza el enorme desarrollo científico al que se llegará en esta época y que sólo estamos empezando a vislumbrar.
La era de Aquarius ha sido denominada Edad de Oro, bajo cuyas puertas nos encontramos ya después de atravesar un largo camino bajo una peligrosa tormenta.
La energía atómica y eléctrica (relacionadas con Urano), así como la solar (el Sol es regente de Leo) serán las más usadas.
La energía atómica será de fusión, ya que Aquarius simboliza la síntesis.
La constelación acuariana está representada por dos ondas paralelas onduladas, que indican la armonización de los pares de opuestos que en Piscis habían permanecido enfrentados:
Hombre y mujer, materia y espíritu, razón e intuición, oriente y occidente, etc.




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